German
Maretto fue mi profesor en el taller de escritura creativa que tomé durante
varios años.
No sólo dicta clases, sino que es escritor y tiene dos novelas
terminadas, aparte de haber sido premiado en diversos concursos internacionales
y de escribir poesía, reseñas y cuentos.
Con pasión e inteligencia organiza todas las semanas estos espacios donde permite a otros expresarse y los guía en la compleja senda de la escritura.
Taller Literario http://www.es-cribir.com.ar/
CHB.: Hola
German, ¿Por qué empezaste a escribir? ¿Qué te motivo a poner por escrito tus
ideas?
¡Porque me
enseñaron! Luego, hay una necesidad que te obliga, a veces moralmente, otras
fisiológicamente a escribir y a seguir escribiendo. Creo que lo segundo es lo
más importante: seguir escribiendo, eligiendo la tarea creadora por sobre otras
que sería más sencillo de ejecutar, por ejemplo, jugar un videojuego, leer un
libro o mirar una película.
Lo primero
que escribí, me acuerdo, fue un poema a mi vieja. Tenía unos 8 años.
CHB.: ¿Estudiaste
alguna carrera relacionada con la escritura? Antes de ser profesor de talleres
de escritura ¿fuiste alumno?
Estudié una
carrera que, en un momento, creí que poco se relacionaba con la escritura:
marketing. Cosas de chico. Ahora no es que me arrepienta de la carrera que
estudié, sino por el contrario, la revalido. Me fue mucho más útil que haber
estudiado Letras. Mientras estudiaba esa carrera, hacía talleres. Aquí en
Córdoba hice dos y uno en New York.
CHB.: Una
de tus novelas, Rex Deus, tiene un
tema muy controversial: la religión católica ¿Cómo surgió la idea de escribir
sobre ello? ¿Te gusta tratar temas que generan polémica?
Sí, me
encanta la polémica. Diría que es uno de los terrenos donde más florece la
pasión. No sé si algún día podría escribir de algo que no fuera controversial
ya que siempre estoy atento a la división en bandos de ideas. Rex Deus surgió
de un enojo y a la vez de un desafío. En realidad estaba escribiendo sobre Hipólito
Buchardo pero, a mitad de libro, alguien sacó una novela sobre él. Ensayé
escribir sobre la relación de él con el Priorato de Sión y salió el Código Da
Vinci. «Ok, ¿me buscaron?, me encontraron. Voy a escribir todo lo que sé (creo)
sobre Jesús.
CHB.: ¿Cómo
es tu rutina para escribir? ¿Tenés alguna técnica?
Creo que la
única técnica que me funciona es sentarme, enfocarme, desconectarme de todo y
no levantarme hasta que haya escrito al menos un párrafo (antes era más
exigente).
CHB.: ¿La
ciencia ficción y la tecnología forman parte importante en tu carrera? ¿Qué
géneros disfrutas escribiendo?
Sí, por
decisión, donde más energía pongo a la hora de escribir una novela es en la
religión, la tecnología, la política y la economía. Creo que son los cuatro pilares
en los que se sustenta gran parte de la Historia y la ciencia ficción es la que
más me obliga a imaginarme «como sería el mundo si…»
CHB.: En la Serpiente y el León, tu otra novela
¿Tuviste que investigar mucho sobre tecnología? ¿Cómo surgió esta historia?
Para esta
novela usé mucho del material que no pude usar en la primera, además por ser
éste una novela más centrada en un hoy real, por un lado y en un mundo
indeterminado, por el otro, pude desprenderme del rigor histórico que comandó Rex Deus. Igualmente tuve el placer de
tener que investigar y asombrarme con lo que fui encontrando en el camino.
CHB.: ¿Cómo
crea a sus personajes? ¿Planifica mucho antes de escribir?
Sí, siempre
hay cierta planificación aunque, a decir verdad, pincelo unas primeras facetas
de los personajes que van a ir sí o sí para luego agregarle matices que los
hagan interesantes y otros personajes que voy creando conforme la historia
avanza.
CHB.: ¿Por
qué decidiste empezar a dictar talleres de escritura creativa? ¿Cómo surgió la
idea?
Comencé a
dictar talleres guiado por varias razones. La primera fue la necesidad interna
de contar lo que uno va encontrando en el camino. La segunda, ayudar a las
personas a encontrar en la escritura un momento placentero. La tercera, una
especie de revancha que otros aprovecharían: dar el taller que a mí me hubiera
gustado que me dieran.
CHB.: ¿Por
qué pensás que las personas asisten a tus talleres? ¿Para perfeccionarse? ¿Para
poder comunicarse y expresar sus ideas?
Vos lo
dijiste. Principalmente por esas dos necesidades. También para vincularse con
otra gente que escribe y por algo también importante: hacer una catarsis, tener
un momento de recreación y desafío intelectual.
CHB.: A la
hora de escribir ¿Qué dificultades suelen presentarse?
Diría que
la principal dificultad es uno mismo: auto boicots, inconformismos,
inseguridades. Internet y sus derivados: Twitter, Facebook, email, etc., son
otros distractores que complejizan la tarea de concentrarnos.
CHB.:
Cuando terminas una novela o cuento ¿Cómo la corregís? ¿Recurrís a un corrector
de estilo?
Cuando
termino un texto, lo primero que hago es corregirlo yo mismo hasta quedar
conforme. Luego se lo muestro a mis «lectores de confianza», personas que no se
quedan en un simple «qué lindo» sino que son bastante objetivas, dentro de lo
que se puede.
CHB.: ¿Qué autores
han marcado tu carrera? ¿Qué libros disfrutas leer una y otra vez?
Ufff, me es
muy difícil determinar qué autor me ha marcado. Creo que esas marcas se borran
con el tiempo. Me acuerdo (y sé que muchos quedan afuera) de Auster,
Baudelaire, Borges, Dan Brown, Cortázar, Borges, Ecco, Alammedine.
En cuanto a
los libros que releo… suelo no releer nada que sea de ficción sencillamente
porque ya me sé la historia. Suelo releer, eso sí, los libros más técnicos.
CHB.: ¿Qué
series de televisión o películas te gustan? ¿Tienen alguna influencia en tus
escritos?
Y, como toda
narrativa, la serie siempre termina aportando algo al capital narrativo que
todos llevamos dentro. Series que me gustan (y no las vuelvo a ver, lo mismo
que con los libros), son: Breaking Bad, Battlestar Galactica, Game of Thrones,
House of Cards y una decena más que seguramente recordaré cuando te envíe esto
por correo.
CHB.: ¿Recurrís
a herramientas como Twitter o Facebook para escribir y difundir? ¿Qué ventajas
tienen los medios electrónicos?
Sí,
Facebook y Twitter, bien manejados son buenas herramientas, tanto de
comunicación de lo propio como de fuente de contenidos. Te enterás de cosas
asombrosas. Incluso la interacción misma de sus usuarios suele servir de pulso
psicosocial a la hora de construir un personaje.
CHB.: Has
sido finalista y galardonado en diversos concursos internacionales ¿Qué
significaron para tu carrera?

CHB.:
¿Pensás que es muy difícil ser escuchado por las editoriales? ¿Cómo ves el
panorama editorial de Córdoba?
Hoy es
extremadamente difícil ser escuchado por las editoriales, tanto en Córdoba como
en los polos editoriales más importantes del mundo: New York, Barcelona,
México, Buenos Aires. En Córdoba, el panorama editorial no es muy distinto. Las
editoriales hoy están haciendo lo que se puede para tenerse en pie, ya que con
Internet está cambiando mucho la distribución de contenidos. Nunca ha sido tan
fácil como hoy publicar, hacer público un texto. Basta con tener un blog o, más
no sea un perfil de Facebook para que la gente tenga acceso a tu producción.
CHB.:
También escribís poesía ¿Cómo encarás un proyecto tan distinto al de una novela
o cuento?
Bueno, la
poesía, en mi caso, es tomada como un acto de autoconocimiento y expresión, así
como un entrenamiento en belleza literaria. En la poesía, para mí, se persigue
principalmente el goce estético por la palabra. En la narrativa, no se persigue
tanto ese goce como el que surge del desarrollo de una historia.
CHB.: En tu faceta de escritor ¿Qué es lo más
satisfactorio?
Terminar un texto
y sentir que has dejado todo allí, que no podrías haberlo hecho mejor.
CHB.: ¿Estás
trabajando en algo que nos puedas adelantar?
Estoy escribiendo
algunos cuentos más costumbristas, con tono argento, por un lado, y retocando
la trama de la segunda parte de La
serpiente y el león.
CHB: Proyectando,
¿Dónde te gustaría estar en cinco años? ¿Qué te gustaría que te pasara a nivel
profesional?
Me gustaría tener
dos novelas publicadas, mi editorial ya funcionando como quiero, va muy bien, y
que al menos uno de quienes asisten al taller tenga publicado su propio libro.
CHB.: De todos
tus escritos ¿Cuál recomendarías para empezar a leer?
Ufff. Qué
difícil. Creo que le aconsejaría leer, en novela, La serpiente y el león. En cuento, creo que Militia sería un punto de partida.
CHB.: ¿Qué le
aconsejarías a alguien que quiere empezar a escribir?
Que escriba todos
los días, aunque sea un párrafo. Que no se limite y que no se censure.
Muchas gracias Germán por tu tiempo.
Lectores, yo les digo, hagan talleres, se aprende mucho. Por experiencia propia, los de Germán, son buenísimos.
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